EL POTENCIAL INEXPLORADO DE LOS MODELOS NO MAMÍFEROS EN LA INVESTIGACIÓN BIOMÉDICA
Palabras clave:
Farmacología, homología genética, Modelos experimentales, No mamífero, ToxicologíaResumen
En el panorama actual de la investigación biomédica, la elección del modelo biológico a utilizar en
los ensayos in vivo es crucial para la obtención de datos e información de importancia. Si bien las
ratas y los ratones (murinos) han dominado históricamente como modelo de experimentación en
todos los laboratorios del mundo, hoy en día existen modelos con organismos más simples (no
mamíferos) idóneos para proporcionar información biológica significativa capaz de complementar
algunos estudios hechos en mamíferos; ofreciendo nuevas perspectivas que aceleran el avance y
descubrimiento del conocimiento en la detección de riesgos tóxicos y la evaluación de potenciales
efectos adversos de cualquier medicina o sustancia. Un modelo experimental no mamífero se lleva
a cabo en organismos vivos menos complejos evolutivamente que un mamífero, pero que
mantiene las mismas funciones en sus órganos con respecto a los seres humanos. Los modelos no
mamíferos más utilizados son: lombrices (Caenorhabditis elegans); camarones de salmuera
(Artemia salina); Cochinilla (Porcellio scaber); grillos (Gryllus bimaculatus); mosca de la fruta
(Drosophila melanogaster); Peces cebra (Danio rerio); y anfibios como el Axolotl (Ambystoma
mexicanum). Estos modelos tienen ventajas a destacar como: ciclos de vida cortos, transparencia
corporal juvenil, bajos costos de mantenimiento y además son fáciles de modificar genéticamente,
demostrado que su uso puede acelerar el descubrimiento funcional de algunas enfermedades y
favorecer la innovación dentro de la ciencia. Los estudios en modelos no mamíferos no son
sustitutos de los modelos mamíferos, sino que fungen como complementos valiosos dentro de una
estrategia experimental más completa.